Acerca de

Sobre el blog

Este blog tiene un fin personal básico: «salir llorado de casa». El sentido político y práctico de esta expresión se explica en este artículo bastante bien. Aquí, por tanto, voy a lanzar reflexiones sobre los temas que me interesan y a hablar sobre mis particulares caballos de batalla –15M, política, historia, poscolonialismo y literatura, entre otros–, con los objetivos de concretar mis propias ideas y poder ir a los espacios de organización, trabajo, lucha y creación con las cosas claras, buscando siempre en la medida de lo posible conseguir acuerdos y establecer metas. Escribir en este espacio es, en fin, una forma de mantener mi ego controlado.

Sobre mí

Cosecha de 1987. Ese año las cosas eran todavía auténticas. Se jugaba en la calle, se fumaba en los bares y se podía beber en ambos sitios. Placeres hoy furtivos. Nací y crecí en Marbella, un pueblo que ya no existe. El arribismo político, la especulación urbanística y financiera, el circo mediático, la corrupción, el nepotismo y también, como no, la sordidez y la fullería que trajo consigo el gilismo le dieron el paseillo en 1991. No es de extrañar que, viviendo en un lugar así, me lanzara a la calle a hacer política en cuanto tuve la más mínima ocasión.

La oportunidad me llegó, como a muchas otras personas nacidas en los ochenta, en el año 2003, con el «No a la guerra». Tenía quince años. El desbordamiento colectivo y la protesta ciudadana contra la invasión de Irak, que prefiguraban ya el atrofiamiento de los modelos tradicionales de movilización y lucha, fueron para mi una especie de bautismo político. Todo lo demás vino rodado; los que teníamos ganas de jaleo inevitablemente nos juntamos para conspirar. Fue la época de las primeras charlas de litrona y escalón, de las primeras reuniones, de los primeros viajes a Málaga para comprar libros y camisetas, de las primeras quedadas para pegar carteles y de los primeros encontronazos con la policía. Cuando me vine a dar cuenta, me había crecido barba, tenía un par de zarcillos en la oreja izquierda y estaba en primero de carrera.

Llegué a Málaga para estudiar historia en octubre de 2005 y no tardé mucho tiempo en unirme a otrxs estudiantes contra la implantación del programa de Convergencia Europea en Educación Superior, el llamado «proceso de Bolonia», que como bien ya intuíamos ha acabado poniendo a las universidades públicas al servicio de intereses privados. Fruto de esta confluencia de fuerzas surgió el colectivo Estudiantes de Izquierdas, en el que milité hasta su disolución en el año 2009. Poco a poco, al tiempo que escribía algunas entradas para el blog ¡¡Arde Marbella!! con seudónimo, empecé a inmiscuirme en los «espacios lisos» que la capital malagueña ofrecía, en busca de nuevos lugares de resistencia y creación, como La Casa Invisible. A día de hoy soy miembro activo de dos de sus áreas, Movimiento y Formación e Investigación (ULEX). También participo en la gestión de la librería La Libre junto a otrxs compañerxs.

En 2010, cuando terminé mi licenciatura, me mudé a Madrid para seguir estudiando un año más. Allí estaba yo el 15 de mayo de 2011, como cuento en este artículo publicado a mi vuelta a Málaga. Aunque he vivido algunos períodos en Italia y Reino Unido, aquí sigo hoy, viviendo en precario, en el barrio de Lagunillas. rodeado de irreductibles y combativas vecinas. Empecé a trabajar como arqueólogo hasta que, en diciembre del año 2012, obtuve una beca FPU para currar de profesor-investigador en la Universidad de Málaga y realizar mi tesis doctoral, titulada Las comunidades fenicias de la Península Ibérica y su integración en el mundo romano, una perspectiva identitaria. Desde entonces he estado colaborando, en la medida que el tiempo y el espacio me lo ha permitido, con la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI/Precarios)  y con el Sindicato de Enseñanza de Málaga, sección del Sindicato de Apoyo Mutuo (SEM-SiAM), que vio la luz a finales de 2016 gracias al esfuerzo de algunas compañeras que venían de CGT.

Finalmente, hace algunos años comencé a escribir, además de en este blog, en Asaltar los cielos, espacio de análisis y propuestas para la transformación democrática impulsado y gestionado por la Fundación de los Comunes dentro de la web del extinto periódico de actualidad crítica Diagonal. Hoy por hoy, ese lugar es Palabras en Movimiento, bajo el paraguas de un nuevo y estimulante proyecto comunicativo que toma el relevo del anterior: El Salto, en el que también participo, junto a otras compañeras de la Invisible y los movimiento sociales, dentro del Nodo Andalucía. Últimamente he estado inmerso en la génesis de un sindicato de inquilinas e inquilinos en Málaga para intentar poner freno a la galopante gentrificación-turistización que vive en la actualidad la ciudad y en contra de los cada vez más evidentes abusos de la especulación inmobiliaria y la acumulación capitalista (#MálagaNoSeVende).

Formación académica

  • Licenciado en Historia por la Universidad de Málaga (2010).
  • Máster en Arqueología y Patrimonio por la Universidad Autónoma de Madrid (2011).
  • Máster en Profesorado de ESO y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas por la Universidad de Málaga (2012).
  • Doctor en Historia por la Universidad de Málaga (2017).

Influencias teóricas

Los autores que más han influenciado mi pensamiento político son Piotr Kropotkin, Errico Malatesta y Élisée Reclus, los tres principales referentes del anarco-comunismo o comunismo libertario. Merecen también ser citados Bakunin, Anselmo Lorenzo, Emma Goldman y Murray Bookchin. Igualmente, sobre mis ideas políticas ejerce un gran peso el zapatismo y el nuevo lenguaje que lanzó al mundo allá por 1994 basado en formas comunicativas y en estrategias de lucha alejadas del vanguardismo y el instrumentalismo de la izquierda clásica.

Frantz Fanon, preculsor de los estudios poscoloniales, es otro autor de referencia para mi. De igual manera, me aportan herramientas bastante útiles para entender la realidad que nos rodea autores como Jacques Derrida, Michel Foucault, Gilles Deleuze, Félix Guattari, Cornelius Castoriadis y Franco Berardi, Bifo. En los últimos tiempos, además, me he acercado a los situacionistas, a la constelación Tiqqun-Comité Invisible y a las teorías posfeministas, que han venido a llenar ciertos vacíos conceptuales y analíticos.

Entre los antropólogos, historiadores y arqueólogos que merecen mi atención se encuentran Walter Benjamin, Josep Fontana, Pierre Clastres, Marshall Shalins, Eric Hobsbawm, E. P. Thompson, Silvia Federici, Arnaldo Momigliano, Braudel, Benedict Anderson, Edward Said, Gayatri C. Spivak, Ranajit Guha, Ian Hodder y Almudena Hernando. No se me olvidan, por último, mis dos fuentes de inspiración cotidiana, Chicho Sánchez Ferlosio y Tabletom.

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